De Todo Un Poco

jueves, 12 de diciembre de 2019

Una sencilla técnica para reducir tu nivel de estrés:

De entre todas las estrategias que buscan reducir el impacto físico del estrés, la técnica de relajación muscular progresiva  es una de las más efectivas. Si lo practicamos de forma repetida, será una gran herramienta suprimir progresivamente todas las tensiones musculares.
Algo que resulta curioso sobre esta técnica, es que una vez aprendemos a aplicarla se convierte al instante en un maravilloso recurso de «bolsillo», en una herramienta que todos podemos ejecutar en un momento dado para hallar calma en una situación estresante.
«La tensión es quien crees que deberías ser. La relajación es quien eres»
-Proverbio Chino-
Situaciones tan comunes como afrontar un examen, una conferencia o una entrevista de trabajo suelen cursar casi siempre con esa sensación de alarma por parte de nuestro cerebro, con la que al instante aparece la tensión muscular, el dolor abdominal, los temblores, la sequedad de boca y esos pensamientos intrusivos capaces de quitarnos poder y eficacia a la hora de ejecutar cualquier tarea.
La relajación progresiva nos permite focalizar toda nuestra atención en una serie de ejercicios musculares donde poco a poco, se alivian las tensiones y ante todo, esas ideas disruptivas que nos generan malestar e indefensión.

A continuación, te explicamos cómo aplicarla en tu día a día.

La relajación progresiva de Jacobson y su relación con la terapia

Todos hemos vivido una situación de estrés puntual o más aún, puede que en la actualidad estemos viviendo una época de ansiedad continua y persistente. La buena noticia es que vas a poder deshacerte de esa ansiedad, la menos buena es que vas a tener que ser constante aplicando la técnica. Antes de meternos de lleno en ella, os dejamos tres puntos que podéis tener en cuenta.
  • Las personas que sufren un estrés intenso se caracterizan por tener una mente hiperactiva.
  • Esos pensamientos no siempre se pueden controlar, y en consecuencia, tampoco la propia conducta.
  • Poco a poco, y casi sin darnos cuenta, entramos en círculo vicioso caracterizado por el agotamiento físico y mental, el bloqueo emocional, el mal humor,  la ansiedad y la incapacidad por resolver problemas.
«No hay estrés en el mundo, solo gente creando pensamientos estresantes y luego actuando sobre ellos»

La técnica de relajación muscular progresiva  como estrategia «pre-terapéutica»

Pongamos un ejemplo para comprender la utilidad de la relajación progresiva de Jacobson. Miguel es neurólogo, un excelente profesional que sufre ataques de ansiedad cada vez que acude a convenciones, congresos o conferencias donde está obligado a hablar en público.
  • El terapeuta al que acude le ha enseñado a poner en práctica la relajación muscular progresiva de Jacobson para hacer frente a esa parálisis, a esas situaciones alta intensidad emocional donde se queda completamente bloqueado.
  • Esta técnica no es más que una estrategia «pre-terapéutica», porque una vez que la persona logra alcanzar un adecuado estado de calma, es cuando se podrá iniciar la posterior terapia psicológica con el paciente para ofrecerle adecuadas estrategias de gestión del miedo, de seguridad personal, de oratoria…
Así, tal y como podemos deducir, la estrategia creada por Edmund Jacobson nos permite alcanzar un estado de calma mental a través de la relajación muscular. Una vez que logramos alcanzar ese equilibrio interno, es momento de reestructurar pensamientos, de cambiar enfoques e higienizar nuestros miedos.

Cómo aplicar la relajación muscular progresiva de Jacobson

Además de ser una fabulosa estrategia para canalizar la ansiedad y reducir el estrés, la relajación muscular progresiva  tiene múltiples beneficios para la salud: reduce la presión arterial, favorece un descanso más profundo y reparador, reduce la convulsiones en personas epilépticas…
«El bienestar y la salud son un deber, de otra manera no podríamos mantener nuestra mente fuerte y clara»

Ahora bien, hay un aspecto que conviene tener claro: esta técnica requiere de unos cuantos ensayos antes de poder sacarle todo el partido. Sus beneficios serán cada vez más rápidos y efectivos a medida que los pongamos en práctica. A continuación, te explicamos cómo hacerlo.
Lo primero que haremos es encontrar una posición cómoda, quítate los zapatos y cuida también de que la ropa no te oprima. Extiende los brazos sobre las rodillas e inicia esta sencilla secuencia de relajación.
  • Manos. Cierre tus manos fuertemente hasta sentir la tensión. Mantén esta posición durante 10 segundos, y poco a poco, ve liberando uno por uno cada uno de los dedos sintiendo la relajación.
  • Hombros. Es muy sencillo, lo que haremos en este caso es encoger los hombros suavemente hacia arriba, hacia las orejas.  Siente la tensión por unos momentos, mantén esa posición durante 5 segundos y después libera y siente el descanso… Repite 5 veces.
  • Cuello. Seguidamente, llevaremos el mentón hacia el pecho unos segundos, después relájate. 
  • Boca. Ahora, abriremos la boca y extenderemos la lengua tanto como nos sea posible durante 10 segundos. Después, relaja. Después, en lugar de sacar la lengua hacia fuera la llevaremos contra nuestro paladar, siente la tensión y relaja.
  • Respiración. Continuamos nuestro ejercicio de relajación con un sencillo ejercicio de respiración: coge aire durante 5 segundos, retenlo durante 6 segundos y exhala durante 7 segundos. Muy fácil.
  • Espalda. Con los hombros apoyados contra el respaldo de la silla, inclinamos un poco el cuerpo hacia adelante de manera que la espalda quede arqueada; mantenemos esa posición 10 segundos y después, nos relajamos.
  • Pies. Terminamos nuestra secuencia centrando la atención en los pies. Estira los dedos como si intentaras ponerte de puntillas. Nota la tensión durante 10 segundos para después, soltar y percibir la relajación.

Condiciones adecuadas

Siempre que comenzamos con la práctica de técnicas de relajación es idóneo crear un espacio para tal fin. Hasta que no tengamos un buen manejo de una técnica, será necesario estar en silencio, en un ambiente lo menos estresante posible. Si es posible, procuraremos que no nos interrumpan. La atención plena en la práctica es importante para sentir todos sus efectos.
Dedicar en casa una habitación o un espacio concreto para realizar la práctica puede conllevar varios beneficios. Por ejemplo, si asociamos una estancia de la casa con la práctica de la relajación, cada vez que entremos en ella nos relajaremos automáticamente. Del mismo modo, cuando comencemos a relajarnos, también entraremos de forma más rápida en un estado más profundo de relajación.
Para concluir, es necesario practicar esta sencilla secuencia a diario, buscando un instante de calma y soledad para favorecer una adecuada relajación muscular. De esta forma, se conecta con la mente para calmarla, relajarla y tomar conciencia de nuestro aquí y ahora, de nuestras necesidades presentes. Así, la relajación muscular progresiva funciona y puede convertirse en tu mejor estrategia para hacer frente a cualquier situación de estrés.
♣♣ROMAN♣♣

lunes, 18 de noviembre de 2019

3 maneras de dar un giro positivo a tu actitud


Tenemos la opción de poder elegir vivir y disfrutar de una actitud abierta, serena ante las emociones y gozar de un pleno bienestar interior. Dejar de sufrir siendo lo suficientemente valientes para entregarnos, en cuanto a amor incondicional se refiere, con los brazos abiertos a nuestros seres más queridos.
Vivir con una actitud abierta implica cambiar parte de nuestros hábitos y creencias. Muchos son los que llamarían a este acto madurez. Y otros los que preferirían decir que se trata, simplemente, de la necesidad de cambio de perspectiva ante nuestra propia realidad personal, la de cada uno de nosotros.
Al fin y al cabo, ambas posibilidades buscan conseguir un cambio de actitud positivo. Para lograrlo, hoy me encantará invitarte a tomar 3 maneras que te ayudarán a dar un giro positivo a tu actitud, aprendiendo así a cambiar tu vida y sacar a la luz tu mejor versión.
«No pienso en todas las desgracias, sino en toda la belleza que aún permanece»

Ser agradecido

A veces pasamos por alto que lo más simple es aquello que nos proporciona una experiencia serena y feliz, ayudándonos a valorar todo lo que nos rodea de forma inimaginable. 
Dejamos en el olvido muchos momentos por los que dar las gracias como estospor sentirnos dichosos con oportunidades que no todos podremos tener ocasión de vivir. Pero los que sí, son afortunados por ello y tienen la tarea de bendecir y honrar. Honrar la vida y todo lo que acontece en ella, porque tiene el poder de concedernos los mejores sentimientos, aprendizajes y experiencias.
Aprendizajes y experiencias que nos llevan a construir la mejor versión de nosotros mismos: la verdadera esencia humana. Basándonos en las leyes vitales del todo, pertenecemos a algo mucho más grande y eso lo sentimos cada uno de nosotros en nuestro corazón.
El ser agradecidos ante las personas que nos aman, ante el hecho de sentirnos y estar vivos, disfrutando cada experiencia y ser de forma incondicional es necesario si quieres tener una actitud positiva. Dar las gracias es reconocer y valorar todo aquello que te rodea.
«Una persona feliz no tiene un determinado conjunto de circunstancias, sino un conjunto de actitudes»

Trabajar con tu consciencia corporal

El cuerpo es nuestra herramienta para conectar nuestra sabiduría interior, nuestro regalo divino: aquello que tenemos el deber de compartir con los que amamos. Siguiendo este dogma sacamos a la luz que nuestra razón, aquella que nos hace elegir un bando u otro, depende directamente del cuerpo,y al revés.
Los pensamientos condicionan la postura corporal, la respiración, nuestros movimientos y sobre todo nuestra actitud ante aquellas experiencias que nos suponen una barrera y que pueden dejarnos como recuerdo un aprendizaje inmensamente rico.
Nuestro cuerpo marca la unión del todo con nosotros mismos. Sin él no podríamos vivir, eso está claro, como seres eternos. Cuando tomamos consciencia de nuestro instrumento corporal es cuando podemos modificar y variar a positivo nuestra forma de gestionar las emociones.
Recuerda que tu cerebro es una herramienta que en solo cuestión de segundos te permite cambiar tu actitud ante tu propia experiencia vital. De ahí la importancia de tomar consciencia y respeto por el. Ten en cuenta, para ello, realizar ejercicio físico y comer de forma saludable.

Meditar y calmar tu interior

Si deseas dar un giro positivo empleando para ello tu actitud, necesitarás ejercer un control sobre tus pensamientos. La mejor herramienta es aprender a identificar cada uno de ellos. Para ello, la meditación es una de las mejores opciones: te concederá el don de la plenitud y serenidad interior a la hora de controlar tus pensamientos.
Te recomiendo así el yoga, taichi, pilates o ejercicios de respiración que te permitirán emplear un tiempo para descansar. El descanso es vital a la hora de sentirnos serenos y con una mente en calma para poder ver en perspectiva «como va marchando» nuestra experiencia.
Evita ponerte excusas en cuanto a tiempos se refieren, ya que esta es una de las principales barreras a la hora de realizar ejercicios de este tipo. Recuerda que si no descansas poco a poco serás más vulnerable al estrés y cansancio crónicoTómate tiempos que te permitan sacar una reflexión del «para qué» de tus pensamientos y su posible origen, que tanto te puede condicionar.
«El gran descubrimiento de mi generación es que un ser humano puede alterar su vida al alterar sus actitudes»